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[Reseña] ¿QUIÉN MATÓ A ALEX? EL SECRETO DESVELADO

19 abril 2017


Título: El secreto desvelado
Autor: Janeth G. S.
Saga: ¿Quién mató a Alex? #2
Editorial: Oz editorial
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 500


En esta apasionante conclusión de ¿Quién mató a Alex?, la investigación sobre el asesino o asesina de Alex continúa, y también la búsqueda de su cuerpo, que sigue sin aparecer. A raíz de la muerte de otra joven de la ciudad, Hannah descubre que los dos crímenes están relacionados y que el culpable está más cerca de lo que pensaban. Y al seguir esa pista, poniendo en juego su propia vida, Hannah desencadena unos sucesos inesperados y sorprendentes que revelarán el misterio de quién mató a Alex.


Después del cliffhanger del libro anterior, empezamos este libro en el lugar exacto en el que acaba el anterior. El asesino todavía anda suelto, el peligro es cada vez mayor y continuamos investigando para descubrir quién fue el asesino de Alex. 

Todos los que habéis leído mi reseña del libro anterior sabéis que no soy muy fan de esta trilogía (¿?). Vamos, que no me gustó nada nada nada. Pero soy una cotilla y tenía que saber quién era el que había matado a Alex. Ya que había empezado el primero pensando que investigaría eso, pero que se centró absolutamente en Hannah. 

¿Qué decir de esta muchacha? ¿Puede un personaje ser más plano? ¿Puede un personaje principal carecer de interés? ¿Ni una pizquita? Pues sí. Hannah no tiene absolutamente nada de evolución, nada de profundidad, nada de complejidad. Para mí es aburrida, absurda, contradictoria y hasta un poco tonta. Le pones las cosas delante de la cara y aun así no las ve. Como en el primer libro, básicamente. 

Y ya está. Esto es todo sobre lo que puedo hablar a nivel de personajes para no empezar a repetirme hasta la saciedad. Porque es una novela donde los personajes van y vienen. De vez en cuando nombra a alguien, como si tuviese alguna importancia, pero no tienen diálogos, no tienen evolución, no aportan nada. De vez en cuando aparece un personaje salido de la nada, sin motivo alguno. Una mejor amiga a la que nunca había nombrado. Es totalmente aleatorio. Sin razón de ser. Es imposible conocer a ninguno de los personajes que aparecen. Ninguno es coherente, ya que la autora los va cambiando y los va utilizando según le apetece. La creación de personajes brilla por su ausencia. 

Aunque está Alex, que no le queda más remedio que aparecer. Ya que el primer libro fue de Hannah, digo yo que ya le tocaba. Pero sigue el mismo esquema anterior. Cero evolución, cero complejidad, cero profundidad. Todos dan tumbos en todas direcciones y se quedan en absolutamente nada. 

La historia ha vuelto a darme risa, aunque no tanto como en el primer libro. No porque mejorase algo, sino por todo lo contrario. Ese esquema arbitrario y sin sentido ya no me resultaba divertido, sino un completo fastidio. Es una historia en la que todo el mundo es sospechoso porque a Hannah le apetece, donde la policía parece no existir y todos se llevan recuerdos de la escena del crimen. No sigue un hilo. No tiene trama. Me dio la sensación de que la autora iba sacando papelitos de un tarro con ideas random y las metía en la historia según salían. Sin orden ni concierto. Un sin sentido lleno de situaciones absurdas, rebuscadas, para nada creíbles, contradictorias, metidas con el calzador de un gigante. He sido incapaz de digerir todo lo que he leído. Y yo soy siempre la última que se da cuenta de las cosas en los libros. Así que tiene que cantar mucho para que haya visto fallos hasta en el título del libro. No me lo podía creer. Y era peor cada vez que avanzaba. El final es para enmarcar. Hay una cosa que se llama documentación. Una simple búsqueda en google te cuenta todo lo que debes saber sobre cualquier cosa. Las historias se construyen, se busca información para no meter la pata. Pero si no lo haces provocas risa de incredulidad, que fue el estado permanente en el que me encontré durante la lectura de este descabellado libro. 

En cuanto a la narración, solo digo que un amigo me preguntó si era omnisciente leyendo un párrafo al azar. Os diré una cosa que es de manual: una primera persona nunca puede ser omnisciente. Es imposible. Tú solo sabes la información a la que has tenido acceso. No puedes saber aquello que no has visto, que no has oído. No puedes. Ni puedes leer mentes ni poner en boca de nadie palabras que no han dicho. No puedes saber lo que comió tu amigo la noche de antes si no estuviste allí o alguien te lo ha contado. Pues Hannah sí puede. Ella lo ve todo y lo sabe todo. Y así nos lo cuenta. Con diálogos sosos y repetitivos hasta la saciedad y monólogos internos para pegarse un tiro. A este libro le hacía falta muchísimo trabajo de corrección, muchos tachones para eliminar las redundancias y parrafadas enteras que parecen más notas sobre la situación, de esas que haces en el primer borrador. No es que yo sea una experta ni nada por el estilo. Pero hay unas bases que aquí no aparecen por ningún lado. 

Una continuación igual de sosa, contradictoria y ramdom que su primera parte. El trabajo de personajes es nulo. Los protagonistas son planos cual tabla de madera, con más involución que evolución. Una historia plagada de escenas metidas con calzador, lagunas que parecen mares enteros y un final que no se cree nadie. Buscadlo en google. La mayor decepción de toda mi vida lectora. De proporciones épicas. Y nadie puede decir que no le he puesto ganas.


*Agradecimientos a la editorial

[Reseña] EL BESO DEL INFIERNO - JENNIFER L. ARMENTROUT

29 marzo 2017


Título: El beso del infierno
Título Original: White hot kiss
Autor: Jennifer L. Armentrout
Saga: El beso del infierno #1
Editorial: Plataforma Neo
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 408


Layla, de diecisiete años, solo quiere ser normal. Pero con un beso que mata a cualquiera que tenga alma, ella es cualquier cosa menos normal. Mitad demonio, mitad gárgola, Layla tiene habilidades que nadie más posee. Criada entre los Guardianes –una raza de gárgolas que tiene la misión de cazar demonios y mantener a la humanidad a salvo–, Layla intenta encontrar su lugar, pero eso significa esconder su lado oscuro de aquellos que más ama. Especialmente del atractivo Zayne, un Guardián de quien ha estado enamorada desde siempre. Cuando menos se lo espera, Layla conoce a Roth, un demonio sexy y tatuado que dice saber todos sus secretos. Layla es consciente de que debería permanecer lejos de ese chico, pero hay algo que se lo impide… especialmente cuando se percata de que con él sus besos no son mortales, ya que Roth no tiene alma. Pero en el momento en que Layla descubre que ella es la razón del violento levantamiento demoniaco, confiar en Roth no solo puede arruinar su oportunidad con Zayne… Podría convertirla en una traidora para su familia. Peor aún, podría llevarla a un viaje sin retorno al fin del mundo.


En el mundo hay demonios. Demonios que se dedican a causar el caos en la Tierra. Y hay Guardianes. Guardianes que se dedican a eliminar demonios. Luego está Layla, mitad demonio mitad guardiana. Una abominación que debería haber sido destruida, pero que no lo fue por sus increíbles habilidades. Habilidades que han comenzado a señalarla como si estuviese en el centro de una diana. Una diana con la que muchos demonios quieren jugar. 

Layla estuvo en un orfanato hasta que un día fueron a buscarla. Lo único que sabe de su familia es que su madre era un demonio y su padre un guardián. Ella no es más que un monstruo y lo sabe. Muy pocos son los que toleran su presencia, aunque los guardianes de su clan son su familia, y algunos incluso lo demuestran. Sin embargo, sabe que de no ser por sus habilidades, probablemente muchos habrían hecho un esfuerzo por eliminarla. Atrapada en medio de dos mundos, no es ni una cosa ni la otra, así que se contenta en hacer su trabajo. Ella es una chica normal, que solo desea un poco más de libertad y tolerancia. Es valiente y luchadora, pero tiene su lado más vulnerable que nace del rechazo. En resumidas cuentas, su vida es una mierda, pero al menos tiene un hogar y a Zayne, una de las pocas personas que la aprecian en realidad. Layla es el típico personaje de chica a la que le han enseñado ciertas cosas y que, poco a poco, va descubriendo que la realidad es un poco diferente. Me gustó. 

Aunque no se puede comparar a lo que llegó a gustarme Roth, un demonio de nivel superior que será el encargado de abrirle los ojos. Es un chico pagado de sí mismo, seguro hasta la médula, con un cuerpo de infarto y una sexualidad que deja débiles las rodillas incluso a través de las páginas. Un tipo malote, como no podría ser de otra forma siendo un demonio. Pero que tiene más en su interior de lo que nunca mostrará a nadie. Es el mejor personaje de todo el libro. 

Y nos falta el chico bueno que sigue las normas al pie de la letra. Ese chico un poco torturado porque tiene que sacrificar mucho para contentar a su familia. Y ese es Zayne. Es el mejor amigo de Layla, casi su hermano, aunque ella no lo vea así. Noble, pero también cerrado de mente. Es un buen chico y creo que en el segundo libro puede gustarme mucho más. 

Con la historia, Jennifer lo ha vuelto a conseguir. Mientras estaba leyendo no dejaba de pensar que este era un libro típico suyo. Aquí juega con demonios y con guardianes que, en su verdadera forma, son gárgolas. Todo muy vistoso. ¡Gárgolas! De esas de El jorobado de Notre Dame. ¡Y son geniales! Jennifer vuelve a juntar una situación de peligro que puede desembocar en el fin de la humanidad, con un romance tórrido que echa chispas en cada escena. Una historia cargada de acción, muy paranormal, con peligro por doquier, peleas y tensión sexual. Es el cóctel del triunfo por excelencia. Porque acabé el libro muy satisfecha y con unas ganas terribles de conseguir el siguiente.

La narración es una primera persona donde Layla nos contará su propia historia. Admito que al principio el libro se me hizo algo pesado, y eso que empieza con acción. Pero a veces cuesta engancharse a un mundo completamente nuevo. Pero una vez la historia estuvo encarrilada, todo vino rodado. Fue fluido, con pocos momentos de descanso. Siempre está sucediendo algo, lo que fomenta la agilidad de la lectura. También lo hacen esos capítulos que acaban a mitad acción y te obligan a empezar el siguiente porque necesitas saber qué pasará a continuación. 

Un típico libro Jennifer que gustará a los fans de su lado más paranormal. Un mundo muy atractivo, con mucho que ofrecer y que he disfrutado enormemente. Estoy convencida de que necesitaréis el segundo nada más lleguéis a la última palabra.