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Reseña: Conexo - Carlos García Miranda

11 abril 2015


Título: Conexo
Autor: Carlos García Miranda
Editorial: Destino
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 480

El tren que lleva a los estudiantes de Conexo a esquiar descarrila al atravesar un túnel en las montañas. Eva, Noel, Sabina, Gabi, Ana y Sam son los únicos supervivientes. Pero nadie acude a rescatarlos. Y es que en Conexo hay seis chicos idénticos a ellos ocupando su lugar… ¿Por qué están duplicados? ¿Qué ocurrió realmente en el túnel de la montaña? El grupo tendrá que resolver el rompecabezas antes de que el mundo colapse por su culpa.


Los estudiantes de Conexo están en un viaje de tren cuando ocurre un accidente. Cuando despiertan, solo son seis los supervivientes. Pero eso no es lo más extraño. Lo más extraño es que no hay ni rastro del resto del tren, ni gente que acuda a rescatarlos. Ni siquiera las leyes del espacio-tiempo parecen las mismas. ¿Qué está sucediendo?

Conexo es un libro que, a nivel de personajes, viaja por todo el espectro de posibilidades de personalidades adolescentes. Al menos es lo que parece al principio. Me recordaban mucho a los chavales de las típicas pelis americanas ambientadas en un instituto. Lo bueno es que consiguen aprender de lo que les suceden, evolucionan, crecen y maduran como personas.

Tenemos, por ejemplo, a Sam. Una de las estrellas del equipo de fútbol, popular y novio de la más popular. Es el típico héroe, ese chico que, a pesar de ser popular, no siente que deba odiar a los marginados, ese chico que intenta que todo el mundo se lleve bien y sea feliz, el que intentará mantener el orden y salvar a todos. Todos tienen este principio estereotipado, pero, insisto, al final son algo más, consiguen madurar y crecer como personas. Sam es un chico que se deja llevar por la corriente. En realidad no está feliz con su vida, sabe que hay algo que le falta, pero no tiene el coraje para hacer nada al respecto. A mí, personalmente, es un personaje que me ha gustado mucho.

La susodicha novia popular es Ana. Una bruja de manual, de esas que ni en una situación de crisis es incapaz de dejar de hacer sufrir a los demás. La tía es repelente absolutamente siempre. Ella es la excepción que confirma la regla. Nada más que añadir de la pava esta.

Gabi es ese chico que viene de una familia desestructurada. Falto de atención y de cariño, se dedica a trapichear con drogas y a repetir curso. Va siempre por libre, no necesita a nadie para hacer lo que quiera. Lo que no sabe es lo que se está perdiendo en realidad. Cuando uno está solo durante tanto tiempo, no sabe cómo se siente tener compañía sincera. Gabi ha sido uno de mis personajes favoritos. Su evolución ha sido de las más emotivas y reales.

Noel es el emo que siempre se esconde tras su flequillo largo. Es un pringado que solo tiene una amiga, pero que al menos es bastante feliz (ahora), porque es auténtico y como quiere ser. O eso es lo que él piensa, porque hay un estado intermedio entre ser el más popular y ser el más marginado. Noel tiene mucho que ofrecer al mundo, solo necesita un poco de valor para hacerlo. Y su amiga es Eva, creo que mi personaje favorito del libro. Es una decisión difícil de tomar. Eva es la otra pringada. Se pasa los días con Noel, viendo pelis y leyendo libros de ciencia ficción. Es la vida que ella quiere, porque prefiere estar muerta que ir de fiesta y escuchar a pitbull. El problema de Eva es que ve el mundo en blanco y negro. Con ella solo hay extremos. Pero el mundo tiene mucho más que ofrecer. Hay su sinfín de posibilidades. Toda una escala de grises por la que poder moverse. Es la que más abierta está a posibles teorías, la que lleva un poco la voz cantante junto con Sam.

Y, por último, tenemos a Sabina, la chica nueva que se acaba de mudar y todavía no conoce a nadie. Es la que más libremente habla con menos prejuicios, al no estar encasillada todavía. Es una chica sencilla, normalita y sincera. Con Sabina he tenido mis más y mis menos.

En general, todos han sido personajes bastante reales y muy fieles a sí mismos. Creo que esa es una de las cosas esenciales para conseguir una evolución creíble. Si no se tiene una personalidad marcada es difícil que se pueda apreciar un cambio consistente. Todos me han recordado un montón al grupo de chavales que se enfrenta a la invasión alienígena en The Faculty, una película que el propio Miranda nombra en el libro.

La historia está muy bien conseguida. Siento que ha hecho un poco como con Enlazados, coger ideas que otros ya han utilizados y darle una vuelta de tuerca. Y juega con ella. Cuando empieza el libro lo único que pude pensar fue: Destino Final. Y uno de los personajes utiliza también el nombre de la película para decirle a otra lo loca que está. A eso me refiero, que lo usa y lo remarca, convirtiéndolo en suyo de esa forma. Me ha parecido muy inteligente por su parte. Pero son solo pequeños detalles que nos llevan al grueso de la historia. Todo el libro está lleno de misterio. Al principio no sabía qué era lo que estaba sucediendo. Conforme va avanzando la historia te centras más. Pasas de no saber qué pasa a no saber por qué pasa. Lo genial de todo es que el autor, de ver en cuando, te metía algún capítulo que trastocaba los esquemas y volvías a estar perdido. A mí me tenía muy enganchada con todo esto, notaba como jugaba conmigo, captando mi atención a cada capítulo. Además, le agradezco la pequeña intrusión del romance, que a mí me da la vida. No tiene, ni por asomo, la misma importancia que todo lo demás en el desarrollo de la historia, pero lo considero un buen punto, ya que creo que este tipo de situaciones acerca a las personas que las viven. Y el final ha sido genial, lleno de un frenesí trepidante que te mantiene en vilo, que aprietas el acelerador junto con los protagonistas. Un final tan bien planteado que fue lo que me hizo darme cuenta de cuanto había conseguido meterme en la historia. Y está todo excelentemente explicado. No sé si será verdad o no, pero ahora creo a pies juntillas en todo lo que el señor Miranda ha expuesto en este libro. Otro punto a su favor.

La narración es una tercera persona que no se está quieta nunca en ningún personaje. Cambia de uno a otro con agilidad, dándonos siempre el punto de vista de cada uno de ellos en todas las situaciones. No se centra en nadie de una forma más marcada. Y, además, también tenderemos otros puntos de vista de otros personajes que serán lo que más misterio aporten. Son esos trozos de los que os he hablado antes que me descolocaban. Los capítulos son bastante cortitos, con cambios de puntos de vista dentro de ellos. Esto hace que el libro tenga muchísima agilidad. Además, siempre está pasando algo. Los finales de capítulo acaban siempre con algo que te obliga a seguir leyendo. Es de esos libros que vale más la pena para a mitad capítulo si tienes que hacerlo que esperarte al final, porque entonces ya estás perdido. Lo único que no me ha convencido del todo han sido los diálogos. Me han parecido un poco forzados. Es una sensación que intenté explicar una vez y que no me salió, así que ni siquiera lo voy a intentar esta vez. De todos modos, es algo muy personal, puede pasaros a vosotros también o no. Pero sí que me gustó el lenguaje que usaba. Le ha faltado un par de tacos aquí y allá, pero era muy de adolescentes de ahora.

En definitiva, una historia con un misterio que se mantiene en su punto álgido hasta el final. Unos personajes un poco estereotipados al principio, pero que sí me han resultado reales y normales, y con una muy buena evolución a lo largo de todo el libro. Y un final que deja los cabos bien atados, pero con una puerta abierta para que el lector también pueda jugar a esbozar el futuro. No pensaba que me iba a gustar tanto, la verdad, pero lo ha hecho. 



Reseña: Enlazados - Carlos García Miranda

20 julio 2013


Título: Enlazados
Autor: Carlos García Miranda
Saga: Enlazados #1
Editorial: Destino
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 272

Precio: 14,95 euros


Solo ha sido seleccionado para pelear por la presidencia contra los mejores chicos y chicas de la República. Él no quiere participar, lo único que le importa en la vida es correr con su aeromoto en las carreras clandestinas de los Novilunios. Pero =Data, su mejor amigo, también está entre los elegidos y Solo se ha prometido protegerle en ese peligroso juego virtual lleno de trampas mortales al que se somete a los candidatos.
Aunque lo realmente peligroso para S lo será la atracción que siente por la candidata más enigmática y letal de todas: Dana.




Me hice con este libro porque todo el mundo decía que el autor le había dado un giro a la distopía y que había hecho algo diferente que enganchaba mucho. Todo esto me ha parecido una exageración. ¿Qué no se parece nada a los juegos del hambre? Bueno, un grupo de chicos que son seleccionados, que van a un lugar a entrenarse y que tienen que luchar a muerte para ganar uno… Sí, el mundo no tiene nada que ver, pero el planteamiento es el mismo. Además que el autor lo ha llamado la Selección y cada vez que lo nombraba los veía a todos con vestidos. Pero me ha gustado mucho, sólo que no ha cumplido todas mis expectativas.

El planteamiento ya lo tenéis claro. Estos chicos elegidos son el mejor de cada empresa de la República. Unos jóvenes estudiantes que viven en un mundo donde la tecnología se ha fusionado con ellos. Aquí radica la innovación. Un mundo que me ha parecido muy interesante. Además están felices y honrados al ser elegidos, pues el ganador se convertirá en el Presidente.

Los personajes están bien creados y son muy coherentes en todo momento. El protagonista es Solo, hijo del actual Presidente, ha sido educado para ese momento  toda su vida. Pero todo lo que él quiere es que le dejen vivir tranquilo y en paz. Sin embargo, su mejor amigo también participa, y él no dejará que le pase nada. Es un chico leal con un claro objetivo desde el principio. Pero pasan cosas y descubre que ni siquiera él se conoce a sí mismo.

Luego, hay demasiados personajes como para hacer una descripción de cada uno de ellos. Tenemos al chulo creído, al amigo que siempre ha tenido que vivir bajo la sombra perfecta del otro, la chica que se hace la dura, etcétera. Como ya he dicho, todos tienen una personalidad marcada desde el principio y actuarán en consecuencia.

La historia me ha gustado. Es una distopía trepidante, llena de acción y salvajismo, muertes violentas, sangre y vísceras. Son cosas que me fascinan en un libro. No hay censura ni descripciones a media tinta. Pero, y siempre hay un pero, el libro es muy corto y eché en falta algunos momentos tranquilos para asimilar lo que el autor iba contando y poder meterme más en la historia. Una lástima porque podría haberse convertido en uno de mis libros favoritos, pero se ha quedado a medio camino.

El mundo me encanta. Es un futuro tecnológico al que no le diría que no. Da mal rollo si lo piensas, pero si lo piensas todavía más, tal y como la gente está pegada a su móvil, el cambio no sería tan drástico. Me lo creí y quise formar parte de él, al menos al principio.

Y la narración es limpia y clara. Muy ágil debido a esa precipitación del autor por contarlo todo en menos de 300 páginas. Es en primera persona por parte de Solo y está teñida de sus sentimientos y pensamientos. Y aquí también hay un pero. Me puso muy nerviosa como están escritos los nombres de la personas. Eso no me gusta absolutamente nada. Algunos se podían pronunciar, pero otros era prácticamente imposible.

Así pues, esta es una buena historia, llena de acción e increíbles momentos sin censura, pero  que flaquea en algunos puntos y que el autor podría haber desarrollado más lentamente para capturar con más fuerza al lector. Yo la recomiendo a todos los amantes de la distopía y rezo porque se lo tome con más clama la próxima vez. 



Los once seleccionados nos despegamos de las sábanas con la guardia en alto, igual que hemos pasado la noche. Es imposible conciliar el sueño cuando compartes un espacio claustrofóbico con diez personas deseosas de que te visite la muerte antes que a ellos.


Quiero se sigiloso, pero mis pasos sobre el hierro despiertan el eso, y se repiten y amplifican en el espacio. Pero en realidad no sé si son mío o de otro.
-¿Quién anda por ahí?- pregunto casi sin voz, aunque tratando de sonar amenazante.
Me responde el zumbido del mecanismo bajo el suelo del laberinto, apenas perceptible aunque en mi cabeza se escucha más alto que mis pensamientos. Saco el punzón anclado a la cintura del mono y lo empuño. La imagen que captan mis ojos parece perder los bordes, oscila de un lado a otro. Tiene una explicación: lo que me persigue es la locura.