[Reseña] DULCES CARICIAS - M. LEIGHTON

24 marzo 2016


Título: Dulces Caricias
Título Original: All the Pretty Poses
Autor: M. Leighton
Saga: Pretty #2
Editorial: Phoebe
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 288


Kennedy Moore tardó mucho tiempo en volver a recomponer su vida después de que Reese Spencer la abandonara…, pero finalmente lo consiguió.
Años después, Kennedy es una mujer fuerte e independiente con un solo sueño: bailar en una importante compañía. Por desgracia, para una chica sin dinero ni contactos alcanzar ese objetivo puede resultar casi imposible.
Hasta que vuelve a encontrarse con Reese —ahora propietario de una cadena de clubs nocturnos y yates de recreo—, y él le ofrece una oportunidad que ella no puede rechazar. A cambio de trabajar en uno de sus barcos durante unas semanas, Reese le conseguirá una audición en la compañía de danza en la que quiere bailar.
Lo único que Kennedy tiene que conseguir es trabajar duro y resistirse a Reese, pero cuando descubre que el amor que sentía por él no ha muerto por completo, esto último no resulta tan fácil como debiera.


Hace trece años, Kennedy y Reese pasaron el mejor verano de sus vidas. Pero, tras pasar la noche juntos, él desapareció sin despedirse y no han vuelto a verse. Hasta que Reese la encuentra en uno de sus clubes y le ofrece un puesto de trabajo más cercano a él. Ella sabe que es mala idea, pero no puede hacer mucho para resistirse al que siempre será el amor de su vida. 

Para este libro, como protagonista masculino tenemos a Reese, el hermano mayor de Hemi. Él es el que ha seguido los pasos de su padre, el que ha levantado su propio imperio, lleno de empresas y yates, amasando una inmensa fortuna. Desde que estuvo con Kennedy, ha ido pasando de mujer en mujer, disfrutando de todos los placeres que el dinero podía comprar, viviendo la vida al máximo. Pero muy alejado de la felicidad. Reese nunca ha estado cercano a su padre, nunca ha querido ser como él, y por eso su vida es tan asquerosa. Porque no ha podido evitar convertirse en el mismo monstruo. En el fondo es un hombre amargado, con una fachada libertina para que nadie sepa lo que le sucede por dentro. La vuelta de Kennedy a su vida hará que se replantee cosas y descubra otras tantas. Es un chico con mucho carisma, seguro de sí mismo, atractivo, divertido y arrebatador, que hará las delicias de las lectoras. 

Por otro lado está Kennedy. Ella representa a la población perdedora. Tuvo que sacarse sus estudios un tiempo después de que tuviese que haber acabado el instituto. No ha ido a la universidad, pero sí se ha formado como bailarina. Pero no es que le lluevan las ofertas, y por eso ha acabado como bailarina erótica en un club. Kennedy es una chica con muchos problemas. Su adolescencia fue una experiencia terrible, que se agravó con la desaparición de Reese. Una chica que se ha visto obligada a luchar con todas sus fuerzas para seguir adelante día a día. Una chica muy normal, con inquietudes normales, sueños normales. Una chica sencilla que solo quiere bailar. Me ha gustado muchísimo. 

Me atrajo, como la gravedad.
Me hizo sentir un deseo obsesivo.
Me envolvió en un dolor aniquilador.

Y básicamente es en ellos en quienes se centra la historia. No hay muchos secundarios, y todavía menos aquellos con un papel abundante en la historia. Lo que sí hay son dos o tres muy importantes para la historia. Personas que tienen en sus manos los puntos de inflexión que moldearán y harán evolucionar a los protagonistas. Como podría ser el padre de Reese o las personas con las que se crio. Además, tendremos un par de pequeños momentos donde aparecerán los protas del libro anterior, y el que será el protagonista masculino del último libro de la trilogía. 

La historia nos habla de las segundas oportunidades, de coger la vida por los cuernos y hacer lo que quieras con ella. Nos enseña que nunca es tarde para cambiar y convertirte en quien quieres ser. Y todo esto a través de un romance que suelta chispas en cada página. Estos dos chicos habían tenido algo importante, o al menos eso es lo que pensaba Kennedy. Cuando se vuelven a encontrar, la atracción física es innegable. Desde el primer momento se nos presenta una relación llena de pasión y de fuerza. Dos personas que son incapaces de mantenerse alejadas, a pesar de que saben que estar juntos es un error. Es un romance subido de tono, explosivo, y también muy bonito y dulce. Hasta llegar a un final que, nunca jamás, de ninguna de las maneras, podría haber previsto. E incluso yo, que no hago conjeturas nunca, hice mis propias quinielas. Pero me pilló totalmente desprevenida. Un par de sorpresas que me dejaron con la boca totalmente abierta. Eso sí, todo el final me ha parecido un tanto precipitado. Me hubiese gustado un poco más de pausa, capítulos un poco más largos. Pero no tengo queja alguna de las bombas que suelta. Es genial. 

Me alejo de mi reflejo y camino hacia la puerta. No hay otra posibilidad que seguir adelante. Aprendí hace mucho tiempo que no puedo volver atrás.

En cuanto a la narración, como nos viene acostumbrando esta autora, será una primera persona donde serán ambos protagonistas, en capítulos alternos, los que nos cuenten la historia desde su punto de vista. Son capítulos cortos, lo que facilita la lectura y que la historia transcurra con agilidad. Además, es una mujer que siempre va al grano, sin dormirse con descripciones o escenas innecesarias. Por eso sus libros siempre se leen muy rápido. Una narración muy acorde al género y a la persona que esté narrando en ese momento, que ha transmitido muy bien es atracción incuestionable entre los dos protagonistas. 

En definitiva, esta novela es un perfecto ejemplo de la narrativa de M. Leighton. Un libro muy ágil y ligero, con una historia que nos habla de las segundas oportunidades a través de un romance explosivo y poderoso. Y que nos enseña que nunca es tarde para ser lo que queramos ser. Un libro tan sexi como dulce y con un final lleno de sorpresas.


*Agradecimientos a la editorial

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