[Reseña] JUEGO DIABÓLICO - JOANNA WYLDE

30 enero 2016


Título: Juego diabólico
Título original: Devil's game
Autor: Joanna Wylde
Saga: Reapers MC #3
Editorial: Libros de Seda
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 352


Liam «Hunter» Blake odia a los Reapers. Ha nacido y se ha criado entre los Devil’s Jacks y sabe cuál es su misión. Defenderá a su club de sus viejos enemigos utilizando los medios que haga falta. Pero ¿para qué emplear la fuerza cuando el presidente de los Reapers tiene una hija que está sola y a su alcance? Hunter la ha deseado desde la primera vez que la vio. Ahora tiene la excusa perfecta para llevársela.Em siempre ha vivido a la sombra de los Reapers. Su padre, Picnic, el presidente del club, la sobreprotege. La última vez que se presentó en el club con un novio, Picnic le pegó un tiro. Pero entonces conoce a un atractivo desconocido que no tiene miedo de tratarla como a una mujer de verdad. Alguien que no teme a su padre. Se llama Liam y es el hombre de su vida. O eso cree ella…


La tensión entre la banda de los Reapers y los Jacks empieza a ser insostenible. Ambas bandas deberían de llegar a algún tipo de paz si no quieren acabar mal. Y en eso es en lo que está ahora Hunter, un importante miembro de los Jacks. Tiene que conseguir tener a Em, la hija del jefe de los Reapers, en la palma de la mano para poder negociar. 

La historia de este libro no nos pilla de sorpresa para aquellos que hemos leído los libros anteriores. O al menos gran parte de ella. Y es que la mitad transcurre en el mismo tiempo en que transcurrió una parte de la novela anterior. Este libro nos cuenta un romance un tanto tormentoso. Algo que no podría ser de otra manera en un libro de esta serie. Al fin un volumen donde ambos protagonistas están dentro de un club de moteros y saben de qué va la cosa perfectamente. Una nueva perspectiva que todavía no habíamos visto, ya que las mujeres siempre tenían que hacerse a la idea de dónde se estaban metiendo.

Y es que Em es una chica superpoderosa. Nacida dentro de un club de moteros, ha crecido aprendiendo a ser fuerte y a sobrevivir. Pero ser la hija del jefe no es fácil. Tiene a un montón de hombres que la protegen, que no la dejan respirar y que no se acercarán a ella por motivos románticos ni por todo el oro del mundo. Su padre es un hombre que intimida, un bonachón, y ella siempre ha intentado contentarle. Pero empieza a cansarse. Cuando su último enamoramiento elige a su padre por encima de ella, Em decide que ya es suficiente. Y decide quedar con un chico que conoció en Facebook y que no sabe absolutamente nada de su vida motera. Em es una buena chica que hace lo que sea por su club, por su familia y por sus amigas. Una chica que solo quiere algo de acción en su vida y un poco de libertad para cumplir sus sueños. También es valiente hasta la médula, capaz de lo que sea por salir de cualquier situación peligrosa en la que se pueda meter. Es un contraste muy real y maravilloso.

Lo que pasó con Hunter es que tuvo una infancia difícil. Su vida estaba en la cuerda floja. Y no solo la suya, sino también la de su hermana. Y al final unirse a un club de moteros era lo único que podía hacer para sobrevivir en un mundo demasiado cruel para dos niños. A mí me ha dado la sensación de que Hunter es algo diferente a los personajes masculinos que habíamos conocido con anterioridad. Es una sensación que no sabría muy bien cómo explicar. Hunter es un chico joven, rudo y malhablado a más no poder. Leal y trabajador. Lo que pasó en su pasado lo tiene grabado a fuego y ha marcado su vida, lo ha vuelto determinado y letal. Pero también tiene otro lado, un lado más sensible y humano, marcado por otros tipos de sentimientos más amables. Este contraste también es más acusado en él de lo que lo era en los protagonistas anteriores. Lo que lo convierte en un amor.

Ellos no son los únicos personajes que aparecen, pero sí que la historia está muy centrada en ellos, incluso más de lo habitual. Sí que conoceremos a algunos miembros de los Jacks y podremos ver qué es lo que piensan y cómo se organizan, algo que no habíamos visto hasta ahora. Y por parte de Em, tendremos muchos momentos con las chicas que ya conocíamos con anterioridad, más algunas buenas. Aunque el que más destaca es Picnic, el padre, del que podremos ver una pizca de su humanidad, preparándonos para el siguiente libro, donde él es el protagonista.

Como ya he dicho, este libro nos cuenta una historia de amor muy tortuosa, con un toque muy a lo Romeo y Julieta. Ambos protagonistas posicionados bien alto en bandas rivales. Y no solo por eso, sino por la forma en la que todo se desarrolla. Los que hayáis leído el libro anterior sabréis cómo comienza la relación entre Hunter y Em. Sin embargo, me ha gustado mucho porque empieza con lentitud. Ellos se van conociendo poco a poco, sintiendo una mutua atracción. Lo que sucede después no me parece entonces tan extraño, aunque sí que juega con la sanidad mental y la moralidad hasta cierto punto. Lo que le da interés a la historia. También me ha parecido más suave que los anteriores. Son protagonistas más jóvenes, que viven con otra intensidad, que todavía están experimentando la vida y los primeros amores. Eso lo convierte en un romance muy bonito. Aunque admito que el libro no ha sido mi favorito hasta la fecha, ni tan bueno como me esperaba. Tenía muchas ganas de leer la historia donde Hunter fuese el protagonista, pero no me ha maravillado lo que tendría que haberlo hecho

Como he comentado antes, la primera parte del libro trata de algo que ya habíamos vivido en el libro anterior, aunque aquí es desde una perspectiva diferente. Se me ha hecho un poco lento, algo cansina toda la situación. Lo cual me da mucha rabia. Bastante mejor la segunda parte, gracias a la evolución de Em y a sus monólogos internos, ya que lo que le sucede es algo difícil de digerir. Y el final acaba siendo muy bonito.

La narración es una primera persona donde los narradores serán tanto Hunter como Em. La perspectiva de ambos es muy interesante para saber y comprender todo lo que sucede en cada momento. La situación que viven no es fácil, y sus pensamientos valen oro. Que sea en primera persona ayuda a que sean más cercanos para el lector. Ambas voces son muy poderosas y tienen esa fuerza motera a la que ya habíamos asistido con anterioridad. Es muy fácil y rápido de leer una vez se llega a la segunda parte, al menos para mí.

Así pues, este libro no ha sido todo lo que había esperado. La primera mitad ha sido algo lenta de leer. Pero el resto ha estado muy bien. Una historia de amor que se fragua bajo mentiras y una situación extrema, que juega con la mente de los protagonistas. Y con un personaje femenino que no tiene desperdicio. Una historia que nos mete más de lleno en este mundo de moteros.



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada